Democracia: mucho más que votar

Como cada 15 de septiembre, se celebra el Día Internacional de la Democracia, una fecha proclamada por Naciones Unidas en 2007 para recordar la importancia de la democracia, los derechos humanos y la participación de la ciudadanía en la vida pública.
Hablar de democracia suele llevarnos directamente a las elecciones. A las urnas, a los partidos y a la posibilidad de elegir a nuestros representantes. Y, efectivamente, las elecciones libres y periódicas son una parte fundamental de cualquier sistema democrático.
Pero una democracia no se acaba cuando termina la jornada electoral, también necesita libertad de expresión, acceso a la información, Estado de derecho, instituciones que rindan cuentas y una ciudadanía que pueda participar en las decisiones que afectan a su vida.
Participar también es democracia
La participación política y social no ocurre únicamente dentro de un colegio electoral.
También está en una persona que se organiza con sus vecinos, en una asociación que reclama mejoras para su barrio, en quien defiende un derecho, en quien se informa antes de tomar una decisión o en quienes crean espacios para que otras personas puedan ser escuchadas.
La sociedad civil tiene, en este sentido, un papel fundamental.
Porque para que exista una democracia sólida no basta con que las instituciones funcionen. También es necesario que las personas puedan organizarse, expresarse, reclamar y participar sin que determinadas voces queden permanentemente fuera.
Una realidad que debería preocuparnos
Los datos actuales muestran que la democracia no es algo que podamos considerar garantizado.
Según el Democracy Report 2026 del V-Dem Institute, al finalizar 2025 había 92 autocracias frente a 87 democracias. Además, aproximadamente el 74 % de la población mundial, unos 6.000 millones de personas, vivía en países clasificados como autocracias.
Estos datos no significan que todas las democracias funcionen de la misma manera ni que todos los países que V-Dem clasifica como autocracias tengan las mismas características. Su clasificación distingue diferentes tipos de regímenes políticos.
Lo importante es la tendencia que señalan: la democracia también puede debilitarse.
Y ese retroceso no tiene por qué producirse de un día para otro. Puede aparecer cuando se limita la libertad de expresión, se deteriora la libertad de prensa, se reducen los espacios de participación o se debilitan los mecanismos destinados a controlar el poder.
Por eso defender la democracia también significa prestar atención a cómo funcionan nuestras instituciones y a las posibilidades reales que tiene la ciudadanía para participar.
¿Quién puede participar realmente?
Desde Candombe queremos llevar esta reflexión un paso más allá.
Porque cuando hablamos de participación también tenemos que preguntarnos quién tiene más facilidades para participar y quién encuentra más obstáculos para hacerlo.
Las personas migrantes forman parte de nuestras comunidades. Viven en nuestros barrios, trabajan, estudian, cuidan, crean redes y participan de la vida social.
Sin embargo, encontrarse con barreras administrativas, desconocer determinados derechos, tener dificultades para acceder a información o no disponer de espacios donde ser escuchadas puede dificultar esa participación.
La democracia también tiene que ver con eso.
No se trata únicamente de tener derecho a votar. Se trata de poder conocer nuestros derechos, ejercerlos, organizarnos y formar parte de la sociedad de la que somos parte.
La democracia se construye cada día
Quizá por eso, en este Día Internacional de la Democracia, la pregunta no debería ser únicamente si vivimos en una democracia.
También podemos preguntarnos:
¿Quién puede participar?, ¿Quién es escuchado?, ¿Quién encuentra más dificultades para hacerse escuchar?, ¿Y qué estamos haciendo para que esas voces también tengan espacio?…
La democracia no está terminada ni se construye una sola vez.
Se construye cada día en las instituciones, en los barrios, en las asociaciones, en los espacios comunitarios y también en nuestra manera de relacionarnos con las demás personas.
Una democracia no es solamente poder elegir quién gobierna. También es poder hablar, organizarse, discrepar, defender derechos y formar parte de las decisiones que construyen nuestra sociedad.
En Candombe seguimos apostando por una sociedad más justa, participativa e intercultural, donde todas las personas puedan ejercer sus derechos y encontrar espacios para formar parte de la vida colectiva.
15 de septiembre | Día Internacional de la Democracia | Candombe


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